LA CLARIDAD PICTÓRICA Y AÉREA DE PAULA VARONA
Al hilo de su próxima exposición en Málaga, tengo la satisfacción y el honor de continuar el elogio de esta pintora española, Paula Varona.
Como han observado aquellos que han escrito sobre Paula Varona, sus obras están repletas de claridad, realismo y de luz. Como han subrayado también, Paula nos introduce en una pintura clarificada, propia de una gran dibujante, llena de sensibilidad para los colores resplandecientes. Esto es una innovación con respecto a la pintura interiorista y torturada que llevamos muchos años contemplando en los museos. Por no hablar de la pintura abstracta que, en su mayor parte, no ha logrado, al menos a mí, conmoverme nunca del todo, incluso en los mejores casos.
¿Estoy queriendo regresar al costumbrismo y al realismo decimonónico y adaptando a Paula Varona como bandera? No, no deseo hacer eso. Estoy adaptando más bien una excelsa frase de T.S. Eliot que decía: “lo que se dice lo mismo en prosa se dice mejor en prosa”. Estos cuadros prosaicos de Paula Varona son automáticamente poéticos para mi sensibilidad. Son realistas, y en eso son prosaicos, pero su inspiración es directamente poética, lírica, y por eso contemplarlos alegra los corazones. Me gustaría mencionar a los cinco autores que me han precedido en esta noble contemplación y aplauso que Paula Varona merece: Luis María Ansón, Francisco Calvo Serraller, Juan Cruz, Luis Alberto de Cuenca y Juan Manuel de Prada.



